DRAMATISING LANGUAGE. PART II
El miércoles pasado terminamos el curso Dramatising Language, con John Harrop como ponente. El curso ha sido la segunda parte de uno similar que también tuvo lugar en el CEP de Sevilla en 2008.
Una de las razones para volver a contar con John Harrop ha sido la demanda del profesorado para adquirir técnicas y estrategias que ayuden a sus estudiantes a romper el hielo y empezar a utilizar el inglés hablado de manera natural en las clases.
Es sabido que el profesorado de idiomas necesita tener un banco de actividades para aprovechar la energía y creatividad del alumnado y transformarla en una participación sin reparos en actividades orales en otro idioma. Engage them not enrage them, la célebre frase de Marc Prensky, conocido de todos por haber acuñado el término Nativos e inmigrantes digitales
A lo largo del día “actuamos” en muchas ocasiones y nada mejor que tener la posibilidad en el aula de representar un papel para poder desinhibirnos y practicar el idioma, tomar un rol diferente ayuda a quienes la timidez les frena para afrontar ese reto, casi todos los actores/actrices famosos al ser preguntados confiesan ser tímid@s en su vida real.
Actuando, los estudiantes deberán acometer nuevos papeles, improvisar, aunque sea con un vocabulario escaso, la mímica hará el resto y en eso son artistas consagrados. La autoestima se refuerza enormemente y lo que es más importante, el tiempo vuela sin sentir y todo el mundo está involucrado y lo pasa bien, no hay lugar para el aburrimiento. Las actitudes de colaboración y trabajo en grupo se hacen indispensables y el respeto a los demás y la empatía también salen reforzados, en definitiva valores y competencias imprescindibles en la vida real que también se han de intensificar en la escuela, aunque no siempre se encuentra el momento adecuado para hacerlo. Trabajarlo de manera natural con dramatizaciones en las clases hará que se integre en su idiosincrasia sin ningún esfuerzo.
Un protagonismo especial se puede añadir si les pedimos que sean ellos mismos quienes inventen sus propios scketches, por lo que pueden obtener puntos extra. Siempre encontramos estudiantes muy tímidos o reacios a participar, habrá que pensar modos para que cada persona lleve a cabo un papel “adecuado” a su personalidad para poco a poco ir fortaleciendo su confianza.
Los disfraces ayudan a mimetizarse en otras personalidades y dejar la timidez atrás, es muy recomendable tener un banco de máscaras y artificios en el aula que ayuden a esas transformaciones para representar otros roles. En estas propuestas siempre vamos a tener a los estudiantes bien predispuestos a colaborar y aportar materiales.
Si a esto añadimos la grabación de sus actuaciones se podrán ver con posterioridad lo que servirá como refuerzo y estímulo para mejorar.
La imaginación y la creatividad harán el resto.
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